El ambiente festivo y las ganas de ver a la en Alicante no han logrado eclipsar la polémica con , quien recibió pitos y aplausos por igual en el entrenamiento de esta tarde de la Roja en el estadio Rico Pérez.

Muchos aficionados corearon con insistencia el nombre de Piqué en repetidas ocasiones, obligando a saludar al jugador a la grada, pero el central también escuchó silbidos, si bien el tono de las críticas fue mucho menor que el que vivió en Las Rozas el pasado lunes.

La salida del jugador catalán al Rico Pérez se hizo esperar, lo que provocó una enorme expectación en las gradas. Gritos a favor y silbidos acompañaron los primeros pasos del futbolista del Barcelona sobre el césped.

Sin embargo, en apenas unos segundos la grada se olvidó de Piqué para centrarse en aplaudir y corear las acciones de los jugadores españoles, divididos en dos grandes rondos en el centro del campo.

Al término de la sesión, una parte de la grada volvió a corear el nombre de Piqué, mientras en la otra se oyeron algunos silbidos, si bien las carreras de tres jóvenes espontáneos sobre el césped, que fueron placados por los miembros de seguridad, distrajeron a los seguidores y pusieron el punto final al entrenamiento.